viernes, 5 de junio de 2015
El balón...
Hoy un pelotazo al vidrio de mi casa irrumpió con mi paz. Salí veloz, en mi según yo, obligación de adulto a reprender a los pequeños diablos que sin cuidado provocaron el mencionado suceso. Al salir veo a dos pequeños hombrecillos con las pupilas dilatadas esperando que yo, el atroz adulto, les regresara el balón. Al tomar esa pelota tuve una serie de regresiones de cuando era un chico y como junto a los otros nos escondíamos al romper alguna ventana o al hacer sonar como bombo en guerra algún portón, siempre y como por ironía de la vida a la casa del vecino más amargado... volví en mí, y pensé "¿en que momento dejé de disfrutar estas pequeñas cosas? ¿envejecer para regañar a mis sucesores?" Al final el partidito quedó 3 a 0. Perdí....
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